Los procesos para la simplificación de trámites se iniciaron en el país en instancias que tuvieron el apoyo del Proyecto de Reforma Institucional (PRI). Con el establecimiento de la Unidad de Productividad y Competitividad, el Programa de Simplificación de Trámites, tenía el objetivo de mejorar el ambiente para el funcionamiento de las empresas, mejorar las relaciones con las instituciones públicas y disminuir las conductas discrecionales.
Desde sus inicios, coordinó y ejecutó procesos en algunas instituciones del Gobierno Central, Prefecturas y Municipios, bajo el enfoque de facilitar la apertura de empresas y su funcionamiento. Estos esfuerzos dieron resultados muy importantes logrando disminuir los costos vinculados con la burocracia para establecer un emprendimiento económico, asimismo facilitando la gestión de los trámites vinculados a este proceso.