En el período 2002 al 2005, el Programa de Innovación en Complejos Productivos enfocó su trabajo al desarrollo de las cadenas productivas, mediante una metodología que consideraba:
Estudio, Mapeo y Análisis Competitivo de las Cadenas
Organización de Actores mediante Comités de Competitividad
Elaboración de Acuerdos Bolivianos de Competitividad (ABCs)
Seguimiento y Evaluación de ABCs.
Dicha metodología fue aplicada con diferentes alcances en las Cadenas Productivas de ajo, banano, bovinos de carne, bovinos de leche, camélidos, castaña, cuero y sus manufacturas, frutas de valle, frutas exóticas, haba, madera y sus manufacturas, maíz duro/avícola, palmito, oleaginosas, quinua, textiles y confecciones, trigo, turismo y uvas, vinos y singanis.